8 trucos para estirar tus ingresos

abril 2021 | Equipo Ninety Nine | Publicado en

Llegar a fin de mes de manera digna. No hay cosa más deseada a la par que complicada para la mayoría de españoles. Que si gasto tonto por aquí, que si gasto tonto por allá y al final del mes te acabas dando cuenta que podrías domicilia tu nómina en la cuenta de Uber, Glovo, el señor Amancio Ortega y los amigos de Amazon. Gastos everywhere.

Pero, como todo en la vida (menos arreglar un huevo cascado y alguna cosa más), tiene solución. Y aquí estamos nosotros para darte ocho consejos – no hace falta que te compres un libro de finanzas personales – para que llegues más fresco al final del mes con el dinero de la nómina / pensión / renta pasiva que cobres.

1. Con los descuentos, piensa hasta 500.

Estás navegando por internet viendo tu vídeo de gatitos preferido o el resumen de la Isla de las Tentaciones de la semana pasada (madre mía qué movida se traen) y de repente…¡PAM! Descuentazo en un producto que ni conocías pero donde el 30% está más grande que tu sofá de casa.

Y de repente, tu mente empieza a maquinar contra ti y contra tu cartera. Ese producto que hace 20 segundos no conocías empieza a parecerte interesante y solo porque está rebajado un 30%.

Nuestro consejo es que aquí cuentes hasta 500 segundos mientras piensas si realmente lo necesitas y a qué vas a renunciar con el dinero que gastes en esto. Si, después de ello te sigue gustando, adelante, cómpralo. Y si te das cuenta de que no te gusta tanto, a otra cosa mariposa. O a seguir viendo gatitos en Youtube, como tú prefieras.

2. Échale un vistazo (o dos) a tus gastos con herramientas sencillas.

Ponerse objetivos en la vida es importante. Pero, si son de ahorro, cobran especial importancia porque al final, el dinero, lo queremos para usarlo en algo concreto. Ya sea comprarte la moto de tus sueños, el viaje a Cancún o simplemente para comprarte una bolsa de palomitas de 200 kilos. Cada cual con sus gustos.

Por eso, lo mejor es que te plantees una forma sencilla de tener controlados todos los gastos superfluos de tu día a día y empieces a usar el dinero de manera inteligente. Esto no significa que no te des caprichos si te apetecen, pero que no despilfarres el dinero en gastos evitables.

Y, por supuesto, aprovéchate de herramientas que ya existen para poder tener los gastos controlados como pueden ser Fintonic o los propios gestores de gastos de tu banco, si es que solo tienes uno.

3. Convierte las comidas y cenas fuera de casa en “premios”.

Viernes de pizza, sábado de Goiko y domingo de tapas por el centro de la ciudad. Salir a comer fuera con amigos, pareja o familia es un gusto pero, a su vez, un dolor a final de mes para tu bolsillo.

Intenta convertir los momentos de comida o cena fuera de casa en premios a lo que consigues en otro momento. Por ejemplo, el domingo te planteas ir al gimnasio a lo largo de la semana 3 veces y, si lo consigues, el sábado vas a comer al mexicano. Al principio es complicado pero, al final del mes verás que ocurren dos cosas:

  1. Habrás empezado a valorar cada cena y comida fuera de casa por lo que te ha costado, más allá del dinero.
  2. Empezarás a reducir gastos y comidas no “esenciales“, ya que irán aparejadas a premios a tu esfuerzo.

Otra opción es que consigas todo lo que te propones y, de esta manera, aunque sigas gastándote lo mismo, al menos estarás cumpliendo con todo aquello a lo que te auto-reta. Algo es algo.

4. Usa la regla de los 30 días. Es mágica.

¿La regla de qué? De los 30 días.

Una regla muy parecida a los 500 segundos que hemos comentado antes pero con un componente analógico. Imagina que vas por la calle y te das cuenta de que quieres comprarte unas playeras nuevas que valen 80€. Apúntalo donde pueda (notas del móvil, conversación de Whatsapp con tu pareja o cuaderno que lleves a mano), y si pasados 30 días desde que lo anotaste quieres seguir comprándotelo, adelante. Y si no, será que no era tan necesario.

Si aún así sigues gastando de más, puedes incrementar los días a 60 o 90. Y si tienes la misma memoria que Dori en “Buscando a Nemo”, mano de santo, porque ni te acordarás de que lo has apuntado.

5. Haz tus compras a contracorriente.

¿Crees que comprarte un bañador en enero y un plumas en julio es de tontos? Ay amigo, pues si ves a alguien haciendo eso probablemente sea el más listo de la clase. Y es que a la hora de comprar, los precios que ves vienen determinados por una simple formula: oferta y demanda. Es tan fácil como eso. Vamos, que si vas a comprar ropa de invierno en diciembre, o los bañadores en julio, te van a costar más que si lo hicieras al revés. Sencillamente, porque todo el mundo esta comprando lo mismo, y las tiendas pueden poner precios más altos (ejemplo mítico, las compras de navidad, 2 meses antes o después las cosas cuestan la mitad).

Así que la próxima vez que veas a alguien comprando unas chanclas de playa en enero o un abrigo de plumas en agosto, en vez de mirarle raro, únete a él. Eso si, si ya los lleva puestos entonces puedes preocuparte. Y cuando a ti te llegue la temporada de usarlos, tu planificación y paciencia habrán merecido la pena.

6. Olvida eso de guardar tus métodos de pago online.

Ay la pereza… En general, la pereza es un gran enemigo, desde quedarte tirado en el sofa viendo la tele en vez de ir al gimnasio a postponer algún trabajo que podrías quitarte de en medio para el día siguiente. Pero… a veces la podemos usar a nuestro favor.

Imagínate que cada vez que vayas a comprar algo en Amazon, tuvieras que volver a meter tu tarjeta de crédito. Te lo pensarías dos veces antes de comprarlo, y mucho te tiene que gustar lo que vas a comprar. Pero es que si no te gusta tanto como para molestarte en poner tu tarjeta, igual no merecía la pena.

7. ¿Ganas más? Genial, ahora no te lo gastes.

Uno de los errores más comunes que comente mucha gente, es pensar que ganar más significa que tienes que gastar más. Pero esa forma de pensar, hace muy difícil poder ahorrar. Si con tus ingresos previos tenias una vida plena, y no echabas en falta nada, ¿porque gastar más en cosas que no necesitas?

Ojo, que puedes darte caprichos que te hagan feliz que antes no podías permitirte, pero no gastes por gastar. Por ejemplo, si tienes un coche corriente, pero los coches te dan absolutamente igual y para ti son solo una forma de ir de un punto A a un punto B, no te compres un Porsche para impresionar a tu vecino, que créenos, le va a dar igual. Si te apasiona viajar y hay un viaje que antes no podías hacer, es ahí donde tienes que gastar tus nuevos ingresos. Y lo demás a ahorrarlo, o mejor aún…

8. Invierte en bolsa. El mejor consejo de todos.

Llegar sobrado a fin de mes puede ser complicado, eso ya lo hemos visto. Y así, esta claro que invertir se nos pone difícil. Pero aplicando algunos de los consejitos que hemos visto, es posible sacar ahorros y ponerlos a trabajar. Y es que si lo consigues, a la larga la inversión puede generarte nuevas vías de ingresos, con dividendos o ganancias.

Y es que la inversión es muy agradecida. Puede que tu nómina lleve años igual, pero si tienes más ingresos gracias a tus inversiones y mantienes tus gastos al mismo nivel, lo que te quede a fin de mes será muy distinto a lo que te quedaba antes.

¿Y sabes qué? Qué entonces podrás invertir ese extra otra vez, aumentando aún más tus ingresos, creando “una bola” que vaya creciendo poco a poco. Y claro, si vas a invertir, hazlo en Ninety Nine 💜.

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